De la mano de becarios del Conicet, una empresa de Pergamino desarrolla un producto orgánico a partir de residuos generados por las larvas de la mosca soldado negro (Hermetia illucens). Se trata de un bioinsumo agrícola que busca transformar desechos en un recurso para el campo. El producto funciona como una enmienda, ya que apunta a mejorar las propiedades del suelo y se utiliza como complemento de la fertilización tradicional.
El proyecto ya cuenta con producción a pequeña escala y busca dar un salto cuantitativo con la instalación de una planta industrial en el parque industrial de la ciudad bonaerense.
Un producto orgánico líquido de economía circular
“Se trata de un producto orgánico de economía circular, ya que la larva de la mosca ‘soldado negro’ es muy voraz en su alimentación. En Europa se utiliza para el manejo de residuos orgánicos de origen agrícola, ya que los reduce rápidamente a un 10% en menos de 10 días”, explicó el ingeniero agrónomo Pablo Kálnay, consultor de Hermetia, la firma que viene desarrollando este producto, en diálogo con La Capital.
“Además del fuerte valor que tiene esto en Europa, también se comercializa la proteína (grasa) de la larva para la fabricación de alimento balanceado y otros productos”, apuntó.
Kálnay contó que el proyecto llegó a Argentina con la idea inicial de comercializar las larvas, siguiendo el modelo europeo. Sin embargo, el negocio no resultó tan atractivo como en ese continente porque “actualmente existen fuentes de proteína más económicas y el manejo de los residuos orgánicos en nuestro país tampoco es tan acuciante como en el continente europeo”.
A partir de esa experiencia, la empresa encontró otra oportunidad: aprovechar el residuo que deja la larva para elaborar una enmienda agrícola orgánica, que sirva como complemento y no reemplazo de la fertilización tradicional. Además, permite aprovechar residuos que, en muchos casos, terminan en rellenos sanitarios y generan gases de efecto invernadero. De esta manera, el residuo se reduce rápidamente al ser consumido por las moscas y se transforma en un insumo que vuelve al campo, especialmente para las producciones frutihortícolas intensivas.
Según explicó Kálnay, es un líquido de fácil aplicación, tanto en el suelo como por vía foliar, que mejora la capacidad de intercambio catiónico y favorece la absorción de agua y nutrientes, además del desarrollo de las raíces.
Entre sus aportes, también contribuye a mejorar las propiedades del suelo, favorece la aireación y el drenaje, evita la compactación, ayuda a regular el pH, retiene la humedad y estimula la actividad biológica. Además, aporta micro y macronutrientes esenciales, entre ellos nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, azufre, zinc, manganeso, hierro, cobre y boro, junto con distintos aminoácidos.
El salto industrial en Pergamino
El desarrollo del producto comenzó hace algunos años en una planta piloto de la ciudad de Buenos Aires. Una de las primeras dificultades fue resolver la reproducción de la mosca, cuya actividad se concentra durante el verano y disminuye en el invierno.
Para garantizar la disponibilidad de huevos durante todo el año, la empresa recurrió a los conocimientos de becarios del Conicet. “Si bien ya contamos con producción a baja escala, ahora buscamos dar el salto cuantitativo a través de la fabricación del producto a mayor escala, en una planta ubicada en el Parque Industrial de la ciudad de Pergamino”, señaló.
Kálnay aclaró que todavía no hay una fecha precisa para el inicio de las operaciones. “Puede ser en seis meses o un año, según el avance del proyecto”, dijo.
Pablo Kálnay, consultor de Hermetia
Según proyectan, la instalación será una nave de grandes dimensiones, ya que el volumen inicial de residuos para formular el producto será importante. Allí se realizará todo el proceso: desde la cría de la mosca y el trabajo de laboratorio hasta la reducción de la materia orgánica y la formulación del producto. “No se tira nada, no tiene desperdicios”, aseguró.
Una especie inocua que no representa una plaga
La utilización de esta especie en una planta industrial puede despertar algunas dudas respecto a su convivencia con el entorno urbano. Sin embargo, desde la empresa aseguran que no representa un riesgo.
- ¿Esta mosca puede generar algún problema para el área urbana?
- No, porque Hermetia illucens es una especie inocua que no tiene injerencia en los hogares, por lo que no representa una plaga.
- ¿Cuál será la materia prima para alimentarla?
- Residuos de la producción avícola (Pergamino es formador del precio del huevo, ya que concentra gran cantidad de granjas que lo producen), y de la fabricación de cervezas artesanales, entre otras fuentes alternativas de la zona, como chala de maíz, por su destacada producción semillera.