Este viernes por la tarde el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, fue elegido como vicepresidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el espacio que nuclea a los rectores y rectoras de las universidades públicas del país. El cargo será por un año, tras el cual se espera que asuma la presidencia del organismo. El nuevo presidente del CIN desde hoy es Oscar Alpa, rector de la Universidad Nacional de La Pampa y exsecretario de Políticas Universitarias.
El recorte presupuestario, los salarios de los trabajadores de las universidades por debajo de la línea de pobreza y la necesidad de una nueva ley de financiamiento universitario son algunos de las preocupaciones que Bartolacci adelantó a La Capital sobre este año que lo verá integrando la conducción del consejo de rectores. Respecto de los sueldos de los docentes y no docentes, alertó que el desfasaje entre la inflación y los aumentos otorgados es del 70%.
Durante el plenario, Bartolacci advirtió además que "los que tienen la responsabilidad de formar a las futuras generaciones de profesionales de nuestra nación cobran miseria". Y afirmó: "Estamos un poco peor que el año pasado".
Nueva ley de financiamiento para las universidades
Durante el plenario del CIN, realizado en San Luis, los rectores acordaron trabajar nuevamente este año en una ley de de financiamiento universitario, para su tratamiento y aprobación en el Congreso de la Nación. En septiembre de 2024, diputados y senadores aprobaron una norma de este tipo, que pese a la masiva marcha del 3 de octubre para sostenerla, finalmente fue vetada por el presidente Javier Milei.
En San Luis, los rectores resolvieron constituir una comisión que durante el mes de abril, en diálogo con todos los actores del sistema universitario, va a elaborar este proyecto, a fin de ser presentado en mayo ante el Congreso de la Nación.
"En las universidades no hay un problema, sino la posibilidad de solucionar los problemas estructurales que tiene la Nación", sostuvo el rector de la UNR. Y agregó: "La universidad es una herramienta de movilidad social ascendente fenomenal y la producción científica es estratégica en la sociedad del conocimiento, porque es el diferencial que a los países les permiten crecer. Por esto nosotros consideramos que hay que concebir lo que se destina al sistema universitario y científico como una inversión y no como un gasto".
"Lo que pedimos siempre es lo mínimo indispensable para poder funcionar bien, para poder cumplir con nuestra con nuestra misión. En ningún caso holgura, porque somos conscientes de la situación económica que atraviesa la Argentina. Y esta situación de tanta precariedad presupuestaria se da en un contexto de expansión del sistema universitario, en casi todas las universidades públicas del país este año hubo un incremento sustantivo de la matrícula que también lo tomamos como una reivindicación del sistema universitario, pero particularmente en el caso de la UNR se dio el incremento más importante de toda su historia", apuntó.
Universidades en crisis
Hace poco el CIN emitió un documento llamado “Nuevo año, mismos problemas”. ¿En qué situación están las universidades?
Respecto de la situación del sistema universitario estamos un poco peor de como estábamos el año pasado. No está resuelto el problema presupuestario de gastos de funcionamiento. No tener presupuesto aprobado por el Congreso nunca es una buena noticia para el sistema, porque cuando se aprueba, independientemente de cuánto sea, lo que tenemos es previsibilidad y con eso podemos planificar. Si no lo tenemos lo que hay es incertidumbre y discrecionalidad en la distribución de ese presupuesto. Nosotros vamos por el segundo año de presupuesto reconducido. De hecho, recibimos en enero una cuota para gasto de funcionamiento un 35% menor que la que habíamos recibido en diciembre de 2024. Un primer problema en el cual estamos un poco peor que el año pasado es el presupuestario. En la cuota de gasto de funcionamiento, pero también en la ejecución parcial o la no ejecución de recursos para programas específicos que estaban contemplados incluso en el reconducido y que no fueron ejecutados. Un segundo problema, que para mí es el más acuciante y dramático, es la situación salarial. El desfase que se produjo entre la inflación en el periodo noviembre del 2023 y febrero del 25, y los incrementos otorgados, es de más del 70%. Y hoy la mayoría de los docentes y no docentes universitarios perciben un salario por debajo de la línea de pobreza. Ese es un segundo problema en el cual la situación es un poco más grave que la del año anterior.
¿Qué pasa con el sistema científico que depende de las universidades?
Hay una tercera situación muy difícil en el sistema científico, donde el desfinanciamiento es aún mayor que en el sistema universitario y que nos impacta, porque somos parte de la misma comunidad, porque nuestros investigadores son del Conicet, porque tenemos institutos de doble pertenencia, infraestructura compartida, equipamiento. Y aún tenemos pendiente resolver el problema de las obras de infraestructuras, que han quedado paradas prácticamente la totalidad de las obras que estaban desarrollándose en el sistema, y la actualización de los programas de vinculado a asistencia para estudiantes. Todo eso configura un escenario más complejo aún que el que el del año pasado.
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Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
Agenda 2025
¿Cuál es la agenda inmediata después de un año reclamos y grandes movilizaciones?
A mi juicio hay como dos temas de agenda del Consejo para este año que son complementarios y que hay que atenderlos con igual relevancia y celeridad: por un lado de la gestión de esta de esta situación, buscar maneras de revertir el desfinanciamiento en términos presupuestarios y la situación salarial que atraviesan los trabajadores de la educación superior. Pero al mismo hay que impulsar una agenda de reformas que el sistema universitario argentino necesita para cumplir en su misión. En un mundo que cambia vertiginosamente, en una Argentina que ya no tiene los problemas que tenía antes, la universidad para cumplir bien con su misión ya no puede seguir haciendo las mismas cosas. Eso exige reformas en muchos aspectos profundas. A mi juicio la más relevante es la de carácter académico, pedagógico y que está de manera incipiente en muchas universidades públicas del país, pero que hay que asumir como sistema. Mi perspectiva es que la mejor reivindicación de la universidad pública es con la universidad pública abierta, garantizando formación de excelencia, ampliando sus fronteras, para que cada vez llegue más gente a la universidad, produciendo ciencia y conocimiento relevante en diálogo con lo que cada una de nuestras regiones y el país necesita. Y para cumplir bien ese objetivo es importante poner en marcha ese proceso de de transformación. Esa agenda de reformas que el CIN ya había definido en lo que en su momento denominó los siete puntos.
¿Cómo describirías el diálogo entre los rectores y la subsecretaría de Políticas Universitarias a cargo de Alejandro Álvarez?
Nosotros aspiramos a poder construir con las autoridades educativas de Nación una relación madura y responsable, que nos permita resolver los problemas. Necesitamos reactivar el ámbito paritario nacional para poder resolver la cuestión salarial de manera razonable y consensuada. Necesitamos tener una mesa de trabajo donde abordar el resto de los problemas, en materia de infraestructura, becas estudiantiles y presupuesto. Y necesitamos también poner en marcha una mesa de trabajo para abordar las reformas este pendientes que el sistema nacional argentino precisa.
Embed - 93° Plenario de Rectoras y Rectores