Un turista estadounidense fue detenido por las autoridades de India después de que viajara a un lugar restringido para tratar de entrar en contacto con una tribu aislada de unas remotas islas del Sudeste Asiático.
Intentó entrar en contacto con la tribu de los sentineleses, que siempre apeló a la violencia con arcos y flechas para alejar a cualquier visitante
Los sentineleses son mencionados como "el pueblo indígena más aislado del mundo".
Un turista estadounidense fue detenido por las autoridades de India después de que viajara a un lugar restringido para tratar de entrar en contacto con una tribu aislada de unas remotas islas del Sudeste Asiático.
El estadounidense Mykhailo Viktorovych Polyakov, de 24 años, está acusado de haberse embarcado a la isla Sentinel del Norte, en el Océano Índico, para entrar en contacto con la tribu, filmando su visita e incluso dejando una lata de gaseosa en la orilla.
Ante este caso, Survival International, un grupo que defiende los derechos de los pueblos nativos, dijo que el acto ponía en peligro la vida del propio turista y la de la tribu de los sentineleses, algo que calificó de "profundamente perturbador".
La organización también alertó que los influencers de redes sociales ahora representan una "nueva y creciente amenaza" para las tribus no contactadas.
Las autoridades de Estados Unidos precisaron que están al tanto del caso y que "seguirán de cerca la situación".
HGS Dhaliwal, jefe de Policía de las islas Andamán y Nicobar (archipiélago del que es parte la isla Sentinel del Norte), dijo que el turista estadounidense había comparecido ante un tribunal local y permanecía en prisión preventiva de tres días para ser "interrogado más a fondo".
Polyakov presuntamente hizo sonar un silbato durante una hora frente a la costa de la isla en un intento de atraer la atención de la tribu. Después desembarcó durante unos minutos, dejó algunas cosas, recogió muestras y grabó un video.
"Una revisión de la grabación de su cámara GoPro mostró su entrada y desembarco en la restringida isla Sentinel del Norte", aseguró Dhaliwal.
Es ilegal que extranjeros u otros habitantes de India se acerquen a menos de 5 kilómetros de las islas, una normativa impuesta para proteger a la tribu.
Según la Policía, Polyakov ya había visitado la región en dos ocasiones anteriores, incluso en una con un kayak inflable, antes de que el personal de un hotel cercano lo detuviera.
Luego de su detención, ocurrida a principios de esta semana, el hombre le dijo a la Policía que era un "buscador de emociones", según destacaron los medios de India.
Survival International afirmó que los sentineleses dejaron claro durante muchos años su deseo de evitar a los visitantes y subrayó que estos contactos suponen una amenaza para una comunidad que no tiene inmunidad a las enfermedades del exterior.
Jonathan Mazower, portavoz de Survival International, indicó que teme que las tendencias de redes sociales se sumen a la lista de amenazas para las tribus aisladas. Hay quienes indican que Polyakov estaría relacionado con una cuenta de YouTube en la que aparecen videos suyos de un reciente viaje a Afganistán.
"Hoy en día hay un número creciente de influencers que intentan hacer este tipo de cosas para conseguir seguidores. Hay una creciente fascinación en las redes sociales por toda esta idea", afirmó Mazower.
Survival International describe a los sentineleses como "el pueblo indígena más aislado del mundo", que vive en una isla de unos 8 kilómetros por algo más de 6 de ancho (menos de un tercio de la superficie de la ciudad de Rosario) ubicada en el océano Índico, en un archipiélago del Golfo de Bengala, entre las costas de India, Bangladesh, Myanmar y Tailandia.
Mazower dijo que se estima que unas 200 personas pertenecen a la tribu, pero que es "imposible" conocer su número total. Se saben pocos detalles sobre esa comunidad, más allá de que son cazadores-recolectores que viven en pequeños asentamientos y son "muy sanos".
En noviembre de 2018, el también estadounidense John Allen Chau intentó visitar el pueblo aislado y fue asesinado por la tribu con arcos y flechas.
En diversas ocasiones los lugareños apelaron a la violencia para alejar a los visitantes, e incluso en una oportunidad el director de un documental de National Geographic resultó herido con una lanza.
Por Patricia Martino
Por Matías Loja