Virginia Giuffre, acusadora del fallecido magnate financiero Jeffrey Epstein y que también denunció que fue abusada sexualmente por el príncipe Andrés del Reino Unido, aseguró que tuvo un accidente automovilístico con un ómnibus escolar y que los médicos le dieron “cuatro días de vida”.
En una publicación en su cuenta de Instagram, Giuffre compartió una foto donde se la ve acostada en una cama de hospital, con la cara cubierta de moretones. “Desarrollé insuficiencia renal. Me dieron cuatro días de vida”, escribió.
Giuffre dijo que conducía su auto cuando la chocó un ómnibus escolar “que conducía a 110 kilómetros” por hora. La portavoz de Giuffre, Dini von Mueffling, dijo que “Virginia tuvo un grave accidente y está recibiendo atención médica en el hospital. Aprecia mucho el apoyo y los buenos deseos que están enviando”.
En su publicación, Giuffre dijo que quería ver a sus hijos “por última vez” antes de morir.
“Estoy lista para irme, pero no hasta que vea a mis bebés por última vez", indicó.
Las acusaciones contra Epstein y el duque de York
Virginia Giuffre fue una de las acusadoras del delincuente sexual Jeffrey Epstein. En 2019, la mujer afirmó públicamente que el magnate la obligó a tener relaciones sexuales con sus amigos, incluido el príncipe Andrés, cuando ella tenía 17 años.
Frente a la demanda en 2021 por abuso sexual, el príncipe, también conocido como el duque de York, negó repetidamente las acusaciones. Al año siguiente, ella llegó a un acuerdo extrajudicial con el príncipe por una cantidad no revelada.
“El príncipe Andrés tiene la intención de hacer una donación sustancial a la organización benéfica de la señora Giuffre en apoyo de los derechos de las víctimas. El príncipe Andrés nunca ha tenido la intención de difamar el carácter de la señora Giuffre, y acepta que ella ha sufrido tanto como víctima establecida de abuso como resultado de ataques públicos injustos”, indica la carta presentada ante el tribunal anunciando el acuerdo.
Epstein se declaró culpable en 2008 de cargos estatales de prostitución y en julio de 2019 fue acusado de cargos federales de tráfico sexual. Los fiscales lo acusaron de llevar a cabo un esquema de abuso sexual de menores que duró décadas, transportándolas en aviones privados a sus propiedades en Florida, Nueva York, Nuevo México y las Islas Vírgenes de EE.UU. Murió por suicidio en prisión antes de poder enfrentar el juicio.