La línea K fue una de las primeras en incorporar trolebuses al sistema de transporte público de Rosario y sigue ampliando su flota. La Municipalidad puso en marcha dos coches reconvertidos de diésel a eléctrico como parte de la renovación del servicio. Estos nuevos trolebuses amplían la flota actual lo que permite, ante inconvenientes, dar respuesta a quienes utilizan el servicio. En la actualidad, ya son 17 las unidades con estas características con las que cuenta el sistema de transporte urbano de pasajeros.
Los coches con esta modalidad que ya circulan en la ciudad permitieron la renovación total de la línea K, retirando de circulación los trolebuses modelo 1994. “Sin lugar a dudas, fue un proceso histórico para la movilidad de la ciudad y nos permitió posicionarnos a escala nacional con una experiencia inédita en la fabricación de este tipo de unidades para el transporte urbano de pasajeros”, remarcó la secretaria de Movilidad, Nerina Manganelli.
El trabajo fue desarrollado en forma conjunta por la Municipalidad de Rosario, la empresa estatal Movi Rosario, la Universidad Nacional de Rosario y la empresa Inventu Ingeniería. Es el resultado de una iniciativa del municipio, con un trabajo en equipo en el que se articularon organismos públicos-privados.
La reconversión de colectivos urbanos a diésel se realiza en unidades que hayan superado los diez años de antigüedad, para ser transformados en trolebuses utilizando su chasis original e incorporando un motor eléctrico y el sistema de control. Esto permite renovar en forma gradual la flota de transporte y representa aproximadamente un 35% del valor de un coche nuevo.
En paralelo a este proceso, durante 2025 el municipio sumó al sistema 130 unidades, para renovar por completo la flota de las líneas 107, 112, 122, 131, 132, 134, 135 y 142. En 2026 ya se incorporaron 40 coches para reforzar el servicio de las líneas 142 y 122. En los próximos meses se sumarán otros 90 colectivos 0KM a GNC, de los cuales 45 serán adquiridos por la empresa Rosario Bus y 45 por Movi.
En todos los casos los coches presentan mejoras en su tecnología y confort, permitiendo un mayor cumplimiento de los cuadros horarios y generando un gran impacto en la calidad del sistema.
Beneficios de los nuevos trolebuses
Los coches reconvertidos generan un beneficio económico, al ser menores los costos de mantenimiento y contando con una vida útil superior al de las unidades tradicionales. Al mismo tiempo, reducen el impacto ambiental, ya que no producen emisiones contaminantes y los motores eléctricos generan menos ruido que los de combustión.
Por otra parte, el trabajo de reconversión genera mano de obra local y permite fomentar una industria innovadora y estratégica que comienza a ser tendencia en el mundo.
La línea K hace historia
La línea K fue inaugurada en 1961 por la Municipalidad de Rosario pero privatizada durante la última dictadura cívico militar.
A partir de aquella decisión se abrió un período de franca decadencia que llevó al progresivo reemplazo del trolebús por ómnibus a diésel y GNC. A tal punto que durante todo 1993 no circularon trolebuses en la línea K.
Sin embargo, en 1994 el servicio resurgió, y de manera ininterrumpida sigue circulando por las calles de la ciudad. Incluso, algunos de ellos, forman parte de la primera flota restablecida hace treinta años.