El índice utiliza una escala de cero a 100, en la que los puntajes más altos representan mayores facilidades administrativas. Sin embargo, no mide directamente cuánto tiempo demora una habilitación ni cuánto dinero termina pagando un emprendedor, sino las condiciones disponibles para completar los procedimientos.
Qué lugar ocupa Rosario entre las ciudades argentinas
El ranking es encabezado por el municipio bonaerense de Tres de Febrero, con 60,90 puntos. Le siguen Córdoba capital (59,03), Santa Fe (53,97), Luján (53,86) y Río Cuarto (52,70). Son las únicas cinco ciudades que superaron los 50 puntos entre las 30 jurisdicciones evaluadas.
Más abajo aparecen San Isidro, con 47,83 puntos, y General San Martín, con 46,34, dos municipios del Área Metropolitana de Buenos Aires que cuentan con plataformas digitales para iniciar habilitaciones, aunque mantienen algunas instancias presenciales.
Rosario, con sus 40,16 puntos, integra el grupo de ciudades que obtuvieron calificaciones cercanas a los 40, junto con Mendoza, San Miguel de Tucumán, La Plata, Ciudad de Buenos Aires y Paraná.
En el extremo inferior del relevamiento se encuentran Lanús (28,04), Quilmes (28,01), Avellaneda (25,86) y Pilar (20,93).
El estudio identifica diferencias entre los municipios respecto de la cantidad de trámites exigidos, las posibilidades de realizarlos de manera digital y la disponibilidad de información sobre costos, requisitos y procedimientos.
La información difundida no incluye un desglose específico de los resultados de Rosario por cada una de las variables evaluadas. Por lo tanto, el puntaje general permite compararla con otras ciudades, pero no determinar qué procedimientos locales tuvieron mayor incidencia en su calificación.
Qué se analizó para evaluar las habilitaciones comerciales en Rosario
Para elaborar el Índice Fácil Productivo, Idesa tomó como referencia un estudio publicado por el BID en 2018, denominado El fin del trámite eterno: Ciudadanos, burocracia y gobierno digital.
El nuevo trabajo examinó los procedimientos necesarios para habilitar 12 tipos de actividades económicas. Entre los rubros seleccionados figuran quioscos, farmacias, ferreterías, verdulerías, carnicerías, restaurantes, estaciones de servicio, clínicas privadas, comercios, estudios contables y jurídicos e industrias metalúrgicas y alimenticias.
Los investigadores relevaron los trámites que debe completar una persona o empresa para comenzar a desarrollar cada actividad, independientemente de si corresponden a organismos municipales o provinciales.
También analizaron los requisitos exigidos, las tasas, los medios de pago disponibles y la existencia de guías que expliquen cómo realizar las gestiones.
Otro aspecto considerado fue la información pública: si los municipios cuentan con páginas de internet donde se detallan los procedimientos, si publican las normas que los regulan y si ofrecen herramientas para consultar el estado de una solicitud.
El relevamiento también contempló la posibilidad de que los emprendedores evalúen su experiencia durante el proceso de habilitación.
Los requisitos y la burocracia para abrir un comercio
Uno de los resultados del informe está relacionado con la documentación que deben presentar los solicitantes.
Según Idesa, en el 85% de los trámites relevados se pide información que el propio municipio podría tener o conseguir a través de otros organismos públicos, tanto nacionales como provinciales.
El estudio vincula esta situación con la falta de mecanismos de intercambio de información entre dependencias estatales, que en determinados procedimientos obliga a los interesados a presentar documentación disponible en otros registros.
También encontró que en el 70% de los municipios se exige realizar, en promedio, más de tres trámites previos para obtener una habilitación. En el 30% de las jurisdicciones se solicitan más de siete requisitos por trámite, también en promedio.
“Este ha sido un trabajo puntual para el BID, pero la idea es actualizarlo una vez al año. El objetivo es ayudar a los municipios a poner el foco en los trámites y en facilitar la operatoria; hay ciudades cuyas ordenanzas de habilitación de negocios no se cambian desde hace 20 años, estamos en tiempos en que ya no debería pedirse una fotocopia”, explicó Ramiro Fadul, investigador senior de Idesa.
Estas cifras describen las características del conjunto de municipios analizados y no corresponden exclusivamente a Rosario.
Habilitaciones comerciales: pagos, trámites online y costos
La posibilidad de completar una habilitación por internet fue otro de los criterios utilizados para elaborar el ranking.
De acuerdo con el relevamiento, solo diez de los 30 municipios cuentan con procedimientos de habilitación que pueden realizarse completamente online. En las otras veinte jurisdicciones existe al menos una gestión que requiere concurrir presencialmente a una oficina pública.
“Además, la mayoría de las ciudades tienen sus procesos de digitalización de los trámites incompletos. Sólo 10 ciudades tienen sus trámites de habilitación 100% online”, indicó Fadul.
La situación cambia cuando se analizan los medios de pago. En veinte municipios, todas las tasas correspondientes a los trámites relevados pueden abonarse digitalmente o son gratuitas. En los diez restantes, al menos un pago debe efectuarse de manera presencial.
El informe también examinó la posibilidad de conocer de antemano el costo de una habilitación. En el 38% de los trámites no fue posible determinar el importe, porque la información disponible no incluía los montos ni referencias normativas suficientes para calcularlos.
Los criterios utilizados para establecer las tasas tampoco son iguales en todas las localidades. En algunos municipios el importe depende de la cantidad de empleados, mientras que en otros se calcula de acuerdo con los metros cuadrados del establecimiento.
Respecto del seguimiento de los expedientes, el estudio señala que en el 57% de las ciudades existe al menos un trámite cuyo estado debe consultarse presencialmente. En otros casos se utilizan herramientas como el correo electrónico, WhatsApp o comunicaciones telefónicas.
Las diferencias según el tipo de negocio
El relevamiento distingue entre actividades de menor complejidad administrativa y establecimientos que requieren controles adicionales.
Entre las primeras aparecen pequeños comercios, locales gastronómicos y estudios profesionales. En cambio, las clínicas privadas, estaciones de servicio e industrias suelen necesitar documentación técnica, certificados de seguridad, evaluaciones ambientales o autorizaciones de distintos organismos.
En el conjunto de municipios evaluados, las actividades simples obtuvieron un promedio de 40,2 puntos, frente a los 38,3 registrados para las de mayor complejidad. En 17 de las 30 jurisdicciones, los negocios simples alcanzaron calificaciones superiores.
Las diferencias también se observaron en ciudades como San Miguel de Tucumán, donde las actividades simples consiguieron 50,2 puntos y las complejas, 28. En Santa Fe capital, los resultados fueron de 54,8 y 51,9 puntos, respectivamente.
El informe difundido no presenta los puntajes separados por tipo de actividad para Rosario, por lo que su calificación de 40,16 puntos corresponde al resultado general.
Para realizar el estudio se seleccionaron originalmente 31 jurisdicciones por su relevancia económica, población y diversidad de condiciones administrativas. Finalmente, José C. Paz quedó excluido porque no se encontró información pública suficiente para evaluar sus trámites.
Los datos corresponden a las condiciones administrativas registradas hasta el 30 de mayo de 2026, por lo que las modificaciones realizadas con posterioridad no forman parte de la clasificación.