Rodolfo Daniel Ortiz de Elguea, marido de Paula Perassi, la mujer desaparecida en San Lorenzo el 18 de septiembre de 2011, declaró como testigo en el juicio que se sigue por la desaparición de su esposa y reveló el contenido de la carta que la mujer le escribió un día antes del cumpleaños de su pareja extramatrimonial y principal acusado de su muerte, Gabriel Strumia.
Ortiz de Elguea habló hoy después de que el fiscal Donato Trotta afirmará, en el inicio del juicio, que Paula fue víctima de un plan criminal tendiente a doblegar su voluntad y forzarla a practicar un aborto no consentido que derivó en su muerte y que el accionar delictivo necesitaba de la complicidad policial.
En su testimonio, confirmó que estaban separados y vivían en la misma casa "desde hace unos nueve meses" (antes de la desaparición). Y añadió: "Dormíamos en camas separadas y no teníamos sexo".
También, contó que, antes de desaparecer, Paula le dijo que iba a buscar la tarea a la casa de la mamá de uno de los compañeros de su hijo Lucas, y afirmó: "Después de cenar fue la última vez que la ví".
Asimismo, aseguró que, después de que ella salió de la casa, se acostó con los chicos y recordó el momento en que notó que Paula no había regresado. "Siempre me levanto a la madrugada para tomar agua, vivíamos en una casa en la planta alta que era bastante iluminada con ventanales y vi todas las persianas levantadas y la casa iluminada, me llamó la atención porque siempre las bajábamos, fui hasta el cuarto donde dormía Paula con Lucas, estaba la cama tendida, la llamé por teléfono y no contestó. Empecé a preocuparme, pasaban las horas y el teléfono estaba apagado, llamé al sanatorio a ver si había habido algún accidente, llamé a la comisaría y me dijeron que no".
"A las 8 llamé a María Fernanda, su hermana, para ver si tenía alguna noticia, ella vino para casa, le conté que me había dicho que iba a buscar la tarea de Lucas, me preguntó el nombre de la mamá y le dije y ella fue a la casa a ver si sabía algo y la mamá le dijo que hacía tiempo que no la veía. Nos preocupamos, le dije que había que avisarle al padre y ahí fuimos a la comisaría", continuó su relato.
Ortiz de Elguea leyó una carta escrita por Paula el 16 de septiembre de 2011, un día antes del cumpleaños de su amante y principal acusado de su muerte, Gabriel Strumia.
En la carta, Paula habla de sus sueños y sus nuevos proyectos. Nunca nombra a Strumia, pero está claro que se dirige a él. A continuación, se transcribe el texto completo de la misiva:
"Mi amor que bueno es tener que escribirte algo, de saber que ya existes, no de la manera que quisiera, pero lamentablemente nos conocimos tarde. Igual siento una felicidad inmensa de saber que estás y que he podido compartir con vos muchas cosas hermosas. Desearte que este día estés muy bien al lado de todas las personas que te quieren. Yo quisiera estar con vos, pero lamentablemente no se puede. Créeme que vos te merecés lo mejor en este día y en todos los días. Nunca quiero que nos llegue un adiós entre los dos. No me imagino no tenerte en mi vida en ningún sentido. Hoy por hoy le doy gracias a Dios por haberme llevado hasta ti, por permitirme conocerte, por contarme en tu vida y en la mía. Créeme que siempre caminaré a tu lado, hasta que me lo permitas, a mi modo, pero lo haré, para así poder cuidarte.
Sabes, en mi vida, nunca antes he escrito una carta. Hoy siento las ganas y el deseo de hacerlo con vos, porque llegaste a mi vida y ya marcaste diferencia, pero hoy tengo una necesidad inmensa de sacar de alguna forma lo que pasa por mi cuerpo y corazón. En estos momentos no he podido darle nombre aún, pero se que siento algo muy grande y especial por ti. Me sacaste muchas sonrisas, más de un te quiero, y te lo vuelvo a decir en esta carta. Desde que te conozco mi mundo cambió, para mi no es igual. Tus ojos de niño inocente, dentro de ese cuerpo de hombre, simplemente me fascinan, haz hipnotizado mi ser y tus manos han vuelto a traer a mi ese sentimiento lindo. Te regalo todo lo que tengo, mientras pueda estaré sin pedirte nada a cambio, solo porque me sigas tratando con cariño lindo con que me tratas. Eres una personita que por el poco tiempo que tenemos, he podido conocer, admirar, pero por sobre todo he podido querer. Hoy eres un sueño, que quiero que me dure muchísimo tiempo, un sueño del que no quiero despertar, porque el día que abra los ojos y vea que se terminó este sueño, simplemente no querré levantarme. No quiero imaginarme un futuro a tu lado, no quiero salirme de la realidad, solo quiero disfrutar de lo que cada día hay, solo me queda decirte gracias, gracias por estar en mi vida, por darme tantas cosas bonitas, por dejarme entrar y luchar, por cada día de tocar fondo y rozar tu corazón para ir metiéndome poco a poco en él y no salir nunca más. Feliz cumpleaños y que este sea muy especial para vos. Te amo. Yo".