Lo ganó con el laboratorio del profesor Holan. La tarde de Arroyito estaba complicada, con el marcador adverso y con varios titulares que suelen generar juego esta vez mirando el partido en la tribuna como Campaz y Malcorra, pero allí apareció la convicción canalla para dar vuelta la historia, apretar al rival que se quedó con diez y sacarle el máximo rédito al balón detenido. Bien Central.
Sí, con dos goles de pelota quieta el canalla pasó al frente y le regaló un triunfo agónico a sus hinchas. Y los autores materiales fueron los marcadores de punta: Agustín Sández y el paraguayo Enzo Giménez.
Primero llegó un córner desde la derecha que ejecutó con gran rosca Maxi Lovera para el cabezazo de arremetida de Sández.
Alivio en un partido cortado
Ese gol rescató a Central, lo metió en partido y le dio la energía para ir por todo. “Fue un gran centro de Maxi y la pude meter. Los dos goles los hicimos de pelota detenida, eso es muy importante, tanto para atacar como para defender. Los partidos se definen por detalles y estuvimos concentrados en este punto clave. Le pudimos sacar provecho a este recurso para dejar los tres puntos en casa”, dijo el propio Agustín ni bien terminó el partido en Arroyito, cuando la gente no paraba de celebrar la gran remontada auriazul.
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Pero Sández dio en la tecla en la reflexión. “Dimos una muestra de carácter. Era como una final y queremos dejar a Central en lo más alto. La idea es ir partido a partido, pero la ilusión es grande porque venimos haciendo las cosas bien y ahora tenemos la cabeza en los Andes por la Copa Argentina”, dijo el primer goleador canalla de la tarde.
La misma fórmula
Pero hubo más trabajo de pizarrón para los de Holan, porque cuando el partido se moría con el empate 1 a 1 y el gusto a poco porque Vélez jugaba desde hacía un buen rato con diez jugadores llegó la segunda estocada.
Esta vez el córner fue desde la izquierda, lo ejecutó con maestría el juvenil Luis Segovia y el que se despachó de cabeza fue el paraguayo recién ingresado Enzo Giménez, que conectó de arriba con carné guaraní e hizo explotar las tribunas.
Alegría guaraní para Central
“Fue un sábado hermoso, magnífico, quiero agradecer al cuerpo técnico y a los compañeros. Pude aportar mi granito de arena para ganar. Hay que festejar y disfrutar de este momento”, expresó Giménez con un gran sonrisa.
De esta manera el Canalla logró sacarle el máximo rédito a las pelotas detenidas y dio vuelta un partido que se le presentó muy chivo, no solo porque iba perdiendo sino porque tenía en boxes a jugadores clave del equipo.
Esta vez se vistieron de héroes los marcadores de punta para imponerse en el área rival y tomaron la posta del gran lanzador Nacho Malcorra, primero Maxi Lovera y luego Luis Segovia. El laboratorio del Profesor funcionó.