La imagen es muy clara en el on board del Alpine número 43. Franco Colapinto, de nuevo de brillante largada, iniciaba la superación sobre Yuki Tsunoda en la curva peraltada 14 yendo por afuera. Y cuando el alerón delantero ya alcanzó la línea del trasero del Racing Bulls, se avisó de la doble bandera amarilla. En simultáneo, sin tiempo de nada, se encontraron con el Red Bull cruzando la pista, destrozado, de Max Verstappen. ¿Qué hacer? Los que venían por adentro, hacia donde se dirigía el neerlandés, debieron frenar más de lo normal para esquivarlo. Tsunoda, claro, y adelante el otro Alpine, el de Pierre Gasly. Los que estaban por afuera, el argentino y, adelante el otro Racing Bulls, el de Arvid Lindblad, tuvieron que acelerar para zafar y a su vez que la pareja con la que peleaban no quedaran entrampados. Sentido común.
Pero no, la FIA castigó duro a Franco en Zandvoort, también a Lindblad, y les impuso la dura sanción de pase y siga por boxes. Es más, consideró como atenuantes las circunstancias para no hacerlos detener además por 10 segundos. Se basaron en reglas escritas, cierto, pero no en lo que la lógica indicaba.
Es más, hubo bandera roja, todos se detuvieron en los pits, se tardó casi media hora en reanudar y los comisarios parecieron tener el tiempo suficiente como para decidir, por ejemplo, que para la segunda largada Lindblad le devolviera la posición a Gasly y Colapinto a Tsunoda. Pero no. Sanción que arruinó la carrera del argentino (también del inglés, el único rookie de esta temporada), que de pelear por los puntos pasó a solo esperar un milagro que no llegó.
La otra sanción a Franco Colapinto
Y más, cuando Esteban Ocon dejó el Haas estacionado en la salida de la curva 3, justo Lawson y Colapinto entraban en ella y salió la bandera amarilla simple. Fue un flash, pero la FIA consideró que no redujeron la velocidad en forma perceptible, por lo que aplicó 10 segundos en la vuelta 54. Entre la primera sanción y la segunda, a Colapinto le agregaron además 3 puntos de castigo en la superlicencia y llegó a 4. Si alcanza 12 en el término de un año, puede ser castigado con una carrera de ausencia.
Alpine señaló en un comunicado que la sanción había sido demasiado severa y dura para el argentino, pero que las reglas están para preservar la seguridad y hay que aprender de ellas. Colapinto tuvo también declaraciones políticamente correctas. Ninguna protesta alterará al cabo lo que pasó, con la carrera del argentino hecha pedazos.
Los antecedentes de castigos de la FIA
La bronca de Colapinto viene desde el arranque del año en Australia, cuando porque un mecánico tocó el Alpine en el cajón de salida apenas unas décimas de segundo después de lo permitido, le hicieron hacer un stop and go. En Barcelona, también por no supuestamente no respetar banderas amarillas al pasar por donde el Aston Martin estaba estacionado, le aplicaron 10 segundos, haciéndolo bajar del 8º al 10º puesto final.
>>Leer más: Franco Colapinto largará 14° en Zandvoort con el Alpine de Pierre Gasly muy cerca
Entonces, los comisarios dijeron que había bajado la velocidad pero no lo suficiente, sin que ese “no lo suficiente” esté regulado, quedando a criterio de quien juzgue. Y como el ingeniero de Colapinto, Stuart Barlow, le pifió diciéndole que Alonso estaba parado en la curva 10 cuando estaba en la 9, Alpine no la peleó tampoco.
En la misma largada de Barcelona, Colapinto hizo bien las curvas 1 y 2 y superaba a Hulkenberg y Lindblad, que cortaron la 2 y no le devolvieron la posición. ¿Los comisarios? Siga, siga.
Lo cierto es que Colapinto ya fue penalizado este año tres veces por no respetar banderas amarillas. Y aunque todas fueron discutibles, deberá estar mucho más atento. Porque está más que claro que los comisarios no le perdonan nada, entre los cuales suele haber expilotos de F-1, por lo general europeos. En Barcelona estaba el inglés Dereck Warwick, ahora el italiano Vitantonio Liuzzi. Ahora a esperar Monza y las actualizaciones que llevaron a Gasly a cosechar 2 puntos entre la sprint y la carrera. Nada más que morderse la lengua y seguir.