Los hinchas de Colón que pensaron en ir a la cancha a ver un partido tranquilo, o los de Central que decidieron viajar por el mismo motivo, se equivocaron. El entretiempo fue una verdadera batalla campal entre el centenar de simpatizantes canallas y otros tantos sabaleros que tuvo un lento accionar de la policía y que motivó que la parcialidad rosarina fuera desalojada del estadio antes del inicio del complemento. El saldo: una mujer herida que debió ser atendida y muchísimas plateas rotas, que fue con lo que más se tiraron. Además, fueron detenidos los hinchas auriazules Augusto Maximiliano Astrada y Nicolás Emanuel Ramírez, según informó la policía.




























