Newell’s tiene muchos flancos internos abiertos. Atraviesa una etapa de reconstrucción en la que necesita detener su preocupante caída, cicatrizar rápido las heridas y encontrar apoyos para imaginar y sostener una reacción posible y confiable. En ese proceso de rearmado, uno de los aspectos que debe trabajar y mejorar es la capacidad para afrontar adversidades durante el desarrollo de los partidos.
Este equipo tiene una mandíbula demasiado frágil, y cualquier golpe, de cualquier intensidad, lo desmorona, lo ata y lo somete a sus propios nervios y lo deja sin chances de respuesta, a merced de la voluntad del adversario de ocasión.
Es un mal arrastrado de ciclos anteriores pero, claramente, en el debut de Cristian Fabbiani no aparecieron aún señales que permitan creer en un futuro promisorio para la suerte de este conjunto.
Las vacilaciones de Newell's
Este Newell’s todavía tiene que dejar de enterrarse en sus propias vacilaciones. Tiene que generar mecanismos de respuestas dentro del campo de juego que le permitan expresar gestos de reacción y rebeldía para poder dar vuelta trámites complicados. Tiene que crear herramientas colectivas e individuales para poder ponerle un freno, de una vez por todas, a sus pesares, a sus malas rachas, y a la seguidilla de resultados negativos que lo sigue atormentando y hundiendo en el pantano de sus propias dudas.
Debe correr el foco de los malos arbitrajes, que tampoco colaboran, para poder arribar a una estación de despegue confiable. Las respuestas a sus problemas están en su interior y tiene que trabajar su componente emocional para sumarle razones a sus ambiciones.
Fabbiani sabe mejor que nadie que tiene que encontrar esa tecla interna para activar un halo que corra en un sentido diferente al actual, que le transmita confianza y seguridad a un grupo que no para de recibir golpes, pero tampoco se planta y exhibe una reacción acorde.
En las siete fechas que lleva el Apertura, hasta ahora para Newell’s fueron todos pasos en falso que no le permitieron construir un sendero de crecimiento.
Newell's, entre mazazos
En la 7ª jornada, perdió 2-0 con Barracas Central, en Sarandí, con goles, a los 2’, del ex canalla Jhonatan Candia y, a los 91’, de Manuel Duarte. Recibió severos mazazos al comienzo y en el final del pleito. Y, más allá del pésimo arbitraje de Pablo Echavarría, y de Hernán Mastrángelo en el VAR, en el arranque del ciclo Fabbiani igual Newell’s protagonizó otro partido de bajo vuelo, con errores propios, sobre todo en defensa, muy groseros que lo condicionaron.
Ever Banega estuvo muy solo, con poca compañía y muy lejos del arco rival. Y el equipo sólo mejoró un poco con los ingresos de David Sotelo (por Juani Méndez a los 59’) y Gonzalo Maroni (por Mateo Silvetti, también a los 59’).
En la 6ª fecha, sufrió el más severo de los reveses en la derrota 2-1 en el clásico ante Central, en el Coloso. A los 15’, anotó Gaspar Duarte en posición muy dudosa en un corner y, a los 63’, aumentó de cabeza Jaminton Campaz, luego de un tiro libe frontal y un primer cabezazo de Carlos Quintana. Recibió dos goles de pelota parada.
A los 87’, descontó Banega, con un golazo de media distancia, pero la performance general fue otra vez bastante pobre. El Canalla le volvió a ganar con poco y Newell’s se fue reduciendo y convirtiendo en un manojo de nervios sin ideas, que finalizó con el ciclo de Soso, y con los puestos de asesores deportivos del Mago Capria y el Memo Borghello.
Por su parte, en la 5ª jornada, hubo otra pálida actuación colectiva en la caída 1-0 con Defensa y Justicia, en el Parque. Ahí, le arrebataron todo sobre el final, con un gol ,a los 93’, de Juan Miritello. Esa anotación no dio tiempo físico a reaccionar.
En esa ocasión, Banega no actuó de arranque y Keylor Navas comenzó como capitán. A los 26’ del segundo tiempo, el paraguayo Carlos González, convirtió con una soberbia media vuelta tras un lateral desde la derecha, pero el árbitro Pablo Dóvalo anuló a instancias del VAR la celebración por una milimétrica posición adelantada, que enardeció a todo el estadio. Todo en otra puesta de bajo nivel, justo en la fecha previa al clásico.
En tanto, en la 4ª jornada, perdió ante Central Córdoba 2-0 en Santiago del Estero, con goles, a los 36’, de Leonardo Heredia y, a los 96’, de José Florentín. En ese duelo nunca le llevó complicaciones serias al adversario, y nunca estuvo cerca de tomar las riendas del partido. Luis Angulo arrimó muchas dificultades por el sector izquierdo de la defensa rojinegra y siempre complicó.
El único grito
En la 3º fecha, venció 1-0 a Aldosivi en Rosario, en el único triunfo leproso hasta ahora en el torneo. Se dio a través de un golazo de Gonzalo Maroni, con un remate fuerte entrando al área, a los 28’, y fueron los únicos puntos que sumó hasta este momento. Fue, además, el debut de Navas en el arco rojinegro.
Sobre el final sufrió un poco, Aldosivi con más limitaciones que las de Newell’s, igual provocó un cierre de partido que no consiguió garantías tempranas.
En tanto, en la 2ª jornada, cayó ante Banfield 3-0, de visitante, con goles, a los 30’ y 55’, de Tomás Nasif y a los 91’, de Agustín Alaniz. Fue la peor actuación colectiva en el certamen. Durante todo el pleito estuvo regalado a merced del rival. Reinatti no anduvo bien tampoco, y fue el último partido del pibe bajo los tras palos leprosos.
Por su parte, en la 1ª fecha también perdió 1-0 ante Independiente Rivadavia, en el Coloso, con gol de Mauro Peinipil, a los 43’. Banega falló un penal, a los 63’, que atajó Ezequiel Centurión, y esa imagen representó toda una situación de carácter premonitorio de lo que sería para este Newell’s el comienzo del torneo.