La diputada provincial y candidata a convencional constituyente Amalia Granata confirmó que su marido, Leonardo Squarzon, se desempeña como uno de sus asesores políticos en la Legislatura de Santa Fe.
La diputada provincial dijo que la contratación de su pareja se debió a la falta de confianza en diputados que abandonaron su espacio político.
Leonardo Squarzon, marido de Amalia Granata, es también asesor de la diputada en la Legislatura provincial.
La diputada provincial y candidata a convencional constituyente Amalia Granata confirmó que su marido, Leonardo Squarzon, se desempeña como uno de sus asesores políticos en la Legislatura de Santa Fe.
“Es como mi Karino”, dijo Granata aludiendo a su esposo, quien integra su equipo de cinco asesores. En declaraciones al programa Puro Show, la legisladora justificó la contratación de Squarzon argumentando una falta de confianza en otros colaboradores, tras haber experimentado la deserción de dos diputados de su espacio político.
“El gobernador (por Maximiliano Pullaro) me compró dos diputados y me abandonaron”, afirmó Granata, quien se presentará a las elecciones del domingo 13 de abril como candidata a convencional constituyente por el espacio Somos Vida y Libertad. " Soy la única oposición en la provincia", afirmó.
"Necesito que esté al lado mío alguien en quien confío. No me da el cuerpo para estar en todas las reuniones y va él, me filtra un montón de situaciones y me cuida", dijo Granata. Contó además que su marido no dejó su trabajo en la actividad privada.
Consultada por la polémica que podría desatar esta decisión, contestó: "No es un ñoqui porque labura más que yo. Y hace cinco años que soy diputada y lo podría haber hecho desde el día uno, y sin embargo hace dos meses que trabaja conmigo. En la Legislatura lo conocen todos, está todo el día adentro".
Durante el programa, Granata también se refirió al diagnóstico de su hijo Roque, de 8 años, que tiene TDAH y dislexia, y explicó que en un principio no le fue fácil aceptar que algo le pasaba al nene. “Antes no se diagnosticaba, no era tan normal. Eras el vago, el burro, el que no sabía. Hoy está diagnosticado y se le puede dar otro tipo de aprendizaje porque tienen otro ritmo”, comentó la legisladora.