Creo que el primer paso para empezar a crear esa armonía es la decisión de decir que sí. Siempre le digo a la gente cuando estoy en sesiones: ¿vos creés que te podés sanar? Y si la respuesta es sí, tenés todas las posibilidades... La clave es el deseo, el deseo de estar aquí, el deseo de ser el motor de tu vida...Por eso siento que el primer paso para crear armonía es esa predisposición, que de alguna manera, y lo veo desde el punto de vista cabalístico y espiritual, es cuando el alma ya dijo que sí a entrar en este cuerpo. Es como un nuevo nacimiento...Y algo en lo que quiero detenerme: hay momentos en la vida de caídas, de oscuridad, en los duelos, en las bancarrotas, en las decepciones de la propia existencia, donde la vida nos vuelve a preguntar, ¿realmente querés estar acá? Esa pregunta es clave, porque creo que ahí empieza el viaje.
Actualmente se proponen actividades físicas y espirituales muy atractivas, y a veces uno puede sentir que no cumple con esos estándares...
Siento que, un poco, los medios hoy, las redes, hablan mucho de eso, de buscar el ideal de todo, buscar el máximo de todo y yo siento que para algunas personas eso termina siendo una distracción o una excusa para nunca empezar. Para otros seres humanos puede ser un estímulo e incluso desde la competencia, digamos, desde la admiración desde el deseo de crecer. Por ejemplo, una rama crece porque la otra está muy alto...las plantas nos muestran esto, que el otro crezca, que el otro haga algo algo grande e increíble, puede ser un gran motivo de inspiración. Siento que eso puede ser muy bueno para mucha gente, y para otra no, para otra puede ser una excusa del ego para decir ni empieces porque vos esto no podés hacerlo. En definitiva, el estándar es un modelo o un arquetipo que tenemos que crear nosotros, dentro de nosotros, ¿no? Entonces es, ¡ay! ¡mirá el yoga! qué bueno, pero ¿qué quiero yo con el yoga? ¿Qué es lo que quiero verdaderamente? O el breathwork, pero la gran pregunta es: ¿qué quiero con esto?, ¿qué quiero lograr? ¿cómo me quiero sentir? El estándar es un modelo que yo luego tengo que adaptar a mi propio modelo, a mi propio arquetipo interno. He conocido mucha gente que me decía: yo no quiero ser un yogui, quiero tener una práctica y una práctica sencilla que la pueda hacer en 15 minutos todos los días, entonces yo les "armo eso". Creo que la espiritualidad, la actividad física, la salud tienen que ser un traje a medida de cada persona.
¿Es necesario pasar por alguna crisis profunda para despertar hacia un nuevo modo de vida? ¿Qué ves en general?
En general sí, en nuestra generación, los que tenemos 40, 50, 60, 70, sí tuvieron que pasar por grandes crisis para empezar. Ahora, trabajando con gente muy joven, te diría que en las nuevas generaciones, no necesariamente. Hay de todo, por supuesto pero sí entiendo que hoy el querer una calidad de vida mucho mejor, ya no se vive como un merecimiento por estar aquí, es algo que los jóvenes ya empiezan a manejar. Es decir: ¿cómo me merezco vivir de la mejor manera posible? Y no tiene que ver ni con el consumo, ni con el dinero, ni con el formato del cuerpo o las posibilidades sino con desde dónde estoy en este cuerpo: merezco una vida placentera, que la pueda gozar, que la pueda sentir, que la pueda vivir, que la pueda agradecer. Entre la gente de mi generación aparece más eso de pasar por las crisis. Porque de alguna manera absorbimos mucho más el inconsciente familiar, colectivo, social. En cambio, los jóvenes dicen quiero vivir en otro mundo y creo que me lo puedo crear y eso está muy bueno. En quienes tenemos cierta edad tuvimos que pasar no por una sino por unas cuántas crisis. Muchos lo usaron para despertar y muchos lo usaron para aferrarse al modelo o al ego y seguirlo manteniendo ahí.
Cuando la pareja no suma bienestar
Nuestra mente es dual, y los vínculos de pareja de alguna manera vienen a completar esa dualidad o a componer esa dualidad o a reflejar la dualidad que hay adentro, por eso, de alguna manera cuando un vínculo de pareja se trabaja desde lo sagrado, desde lo profundo, ya no desde la necesidad sino desde el lugar de personas que se eligen, que tienen otras opciones pero eligen habitar en esa pareja o crear familia, dice Luisa.
"Creo que hoy hay muchas personas que están comprendiendo que la pareja tiene que ser un reflejo de mi propia unidad interior entonces en realidad la pareja es bienestar cuando yo logro un bienestar con mi propia dualidad y entonces el afuera es un reflejo de eso. Eso no significa que hay que estar en pareja para tener paz o bienestar: lo primordial es cuando yo elijo paz y bienestar como una forma de vivir. Por el contrario, respecto a la pregunta, la primera señal que nos dan los vínculos para empezar a tomar ciertas medidas y luego ir viendo el proceso como se da, es la falta de paz, la falta de resiliencia frente a los desacuerdos, los momentos de abandono, los momentos de activación de la herida. Obviamente la pareja que se elige desde la conciencia no activa la herida del otro ni crea apego desde la herida, pero cuando eso ya ha sucedido no es que hay que separarse sí o sí sino que tal vez hay que tener la capacidad de trabajar en eso, en ser más responsable, de ver que de alguna manera nos elegimos desde la herida y si queremos seguir caminando este camino juntos vamos a tener que sanar nuestras heridas y ver si en ese punto nos volvemos a reelegir.
¿Y a nivel de las "redes" de amistad? ¿Qué fuerza nos dan los amigos/as para ayudarnos a superar situaciones críticas?
Esas redes son la forma en que nuestras neuronas se agrupan y en la medida que nos empezamos a agrupar desde lamos la red de luz y amor, es muy importante. Lo que pasa es que yo siento que también la amistad se ha tenido que revaluar porque hoy amistad para mí es el encuentro de alma, es el encuentro vibracional. Esa sensación de que estamos vibrando en una misma frecuencia porque tenemos algo que comunicarnos, algo que informarnos, algo que enseñarnos y aprender mutuamente y por tanto compartir y convivir. Considero que es vital hoy, es vital unirnos por resonancia. Lo que no es vital es unirnos por costumbre, es eso de que somos amigos porque es de toda la vida, entonces tengo que estar con él o con ella. No creo es en la costumbre o en la cotidianidad o en esos vínculos que no han pasado por el tamiz de la evolución o del proceso de transformación de una persona. A veces se empieza a sentir cierta tensión porque prima la costumbre y ya no nos están movilizando, abrazando, preguntándonos, cuestionándonos. La red de luz y amor es una red de una amistad por esencia vibracional o por vórtice de luz o por portal o por acogida del momento, por encuentro de almas.
Y lo laboral, ¿cuando lo que hacemos nos llena de incertidumbre y problemas? ¿Es posible dar un salto cualitativo? de qué depende animarse a cambiar...
Lo laboral es clave, porque muchas veces hemos creído que la labor que teníamos era el propósito, y tal vez no lo es. Muchas veces necesitamos hacer una labor para aprender una determinada cuestión, tener una herramienta para luego realmente volcarnos a nuestro propósito. Existen trabajos que quizás no nos dan valor económico pero nos dan valor en crecimiento espiritual, mental, corporal. Siento que el trabajo o las labores son momentos en nuestro propio mapa de crecimiento personal. En definitiva, no hay labor equivocada, lo que hay es no evolución de la persona que se catapulta en un trabajo que empieza a ser parte del ego o parte de la personalidad que no ha evolucionado. En ese sentido, si el trabajo empieza a ser un castigo, una tortura, una cosa pesada y cargada, como lo pueden ser la familia o los vínculos _o todo lo que me has preguntado hasta ahora_sucede por no haber evolucionado como persona. El trabajo es un complemento o también un reflejo de mi propio trabajo conmigo mismo y del coraje que tuve o no de trascenderme a mí mismo, a mis miedos, es un reflejo total y absoluto de la familia y los vínculos que armé en mi existencia.
Cómo salir del cansancio emocional
El cansancio emocional es de las últimas señales que da el cuerpo antes de enfermarnos y ese cansancio emocional habla de un cansancio mental y de un cansancio al cual la mente nos va a llevar siempre porque está diseñada un poco para la autodestrucción y no es que el error es parte del diseño, sino que fue un propósito que es que aquello que nos hace entrar en loop y nos condena a vivir emociones que aceptamos como normales como la culpa, la ira, la tristeza o el enojo y no nos cuestionamos que esos son sólo estados que tenemos que usar para trascender al siguiente estado de evolución o de conciencia, y nos quedamos en loop del miedo, viviendo en culpa y viviendo en tristeza y aceptándolo como una normalidad. Bueno, eso justamente nos lleva al cansancio emocional, el cansancio emocional, insisto, es de las últimas señales que da nuestra alma a través de nuestro cuerpo antes de enfermarnos o de perder cosas valiosas en la existencia entonces siento que por supuesto existe la posibilidad de trascenderlo pero de nuevo, volvemos a la primera pregunta maravillosa: ¿cuál es el primer paso? Decir que sí, que sí creo que hay una otra forma de vivir aunque mi mamá no lo haya hecho, aunque mi papá no lo haya hecho, aunque mi marido no crea, aunque mis amigas no me convaliden porque yo sí siento que vine a vivir una vida de otra calidad y de otra forma...pero es una decisión personal.
Aseguran que no es necesario tener conocimientos previos para meditar.
¿Es verdad que el ser humano quiere ser feliz? ¿Es posible? ¿Cuál es tu concepto de felicidad?
No creo en la felicidad como algo que está dibujado y pintado en los grandes íconos de la tele o del cine, la familia Ingalls, Disney, ser una princesa, no. El ser humano vino a lograr un estado de paz y de seguridad interior en sus propias decisiones, en su propio camino, en la certeza de la vida como experiencia elegida, transitada, habitada, agradecida y vivida. Creo que eso sí es absolutamente posible y absolutamente experimentable, que no depende de cuestiones externas, aunque algunas cuestiones externas nos pueden ayudar o favorecer y facilitar e impulsar pero finalmente es un encuentro dentro de nosotros mismos, que es nuestro templo sagrado, con la idea de amor, Dios o creador o divinidad, y eso proviene de haber encontrado primero la paz y la protección interna.
¿Cuáles son las claves del bienestar personal?
Esas claves del bienestar personal son la autoescucha, la autoevaluación constante, la disciplina con nosotros mismos, que tiene que ver con rutinas personales, no infligirnos dolor y perfección y severidad sino por el contrario tener esa flexibilidad que tienen nuestras neuronas de saber que la rutina nos da orden y claridad, pero que si la rutina se transforma en una forma de tortura, nos va a matar. Nada extremo. Eel bienestar personal viene de un compromiso con nosotros mismos, de un trabajo profundo en el niño interior, en las heridas del alma, que viene de elegirme desde mi lado masculino a mi lado femenino y aceptar ser silencio, vasija y receptor o receptora desde mi lado femenino aún siendo un hombre, aceptar mi vulnerabilidad y mis momentos de dolor, pero no abandonarme en esos momentos, sino aprender a abrazar mi cuerpo aunque no sea como me gustaría, aprender a abrazar las pérdidas, accidentes, malestares físicos, enfermedades, como parte de un proceso de fortalecimiento de la mente, un modelo del alma que seremos, aún, después que nos vayamos de este cuerpo.
¿Qué pueden ofrecernos tu libro en ese sentido?
En esta obra, que es parte del legado que he elegido a esta altura de mi existencia, más allá de todo lo otro que hice, siento que me permite sembrar luz en corazones, en alumnos, en clientes, en hijos de la vida, en hijos biológicos, en amores, en personas, en amigos, en colegas, y me da la posibilidad de sembrar en el infinito porque es una cosa que queda, como quizás también la música, u otras expresiones artísticas. Siempre decía que les iba a dejar a mis hijos toda mi experiencia de vida en las gotas de rocío que algún día les iban a caer en la cabeza, o en las hojas de un árbol que algún día podían caer cerca de ellos. De alguna manera la palabra escrita son esas pequeñas gotas o esas hojas de sabiduría de mi existencia no de sabiduría universal, sino de Luisa, que ojalá sean resiliencias, momentos de amor, insipiraciones de vida. Eso creo que es.